domingo, 8 de noviembre de 2015

Sin certeza sobre últimos pasajeros

Por Lemay Padrón Oliveros 

Como en la saga de ciencia ficción creada por Ridley Scott, nadie sabe quiénes son los últimos pasajeros en la embarcación que reunirá a los mejores ocho conjuntos durante la primera fase de la Serie Nacional de Béisbol número 55. En aquella claustrofóbica nave ni siquiera sabían que había un octavo integrante, mientras que en la pelota cubana sí se sabe, pero no será hasta dentro de un mes que se conozcan sus identidades.
Así de peleada ha sido esta etapa inicial, golpeada por notables ausencias, pero todavía respirando por la entrega de quienes defienden los colores de cada territorio.
Desde el comienzo se escaparon el actual campeón, Ciego de Ávila e Industriales, y Granma no se les despegó en casi todo el trayecto hasta que Pinar del Río levantó, para completar el cuarteto más estable de este segmento, aunque los más occidentales matemáticamente deben todavía amarrar su boleto.
Con altibajos han sobrevivido Holguín y Las Tunas, mientras que Matanzas resurgió como Ave Fénix, gracias en buena medida a las múltiples variantes aplicadas por su cuerpo de dirección para fabricar carreras, tras quedarse prácticamente sin bateadores reconocidos. Parecía inminente la ausencia de los matanceros por primera vez de la segunda fase, pero a pura garra y sacando el máximo a cada situación de juego, tanto al ataque como a la defensa, vencieron en sus subseries particulares a los tres punteros, uno tras otro, precisamente cuando tenían el agua al cuello. Con este ímpetu y una acertada selección de refuerzos, podrían incluso volver a colarse en la postemporada, pues solamente los separan tres juegos del cuarto en la tabla.
Sobre los últimos pasajeros, tuneros y matanceros, (descarto a Pinar porque solamente necesitaría ganar dos de siete pendientes) mantendrán la incertidumbre hasta que se celebren varios de los desafíos suspendidos por lluvia. Isla de la Juventud y Guantánamo, separados por solamente un juego, son los otros aspirantes a completar la nómina.
Los isleños son los únicos que ya finalizaron su actuación, con balance de 25 triunfos y 20 reveses, pero con esa misma cifra pudieran finalizar los otros tres, pues Las Tunas (25-17) debe tres choques, y Matanzas (25-19) y Guantánamo (24-20) uno per cápita.
Como se ve, con vencer en una ocasión tuneros y yumurinos saldrían del atolladero, y de paso eliminarían a los del Guaso, porque a lo máximo que pueden llegar es a 25 triunfos, y si su empate es solamente contra la Isla, quedan fuera porque perdieron 0-3 el tope bilateral. Su única salvación es que el empate sea múltiple, y eso los deja como el único conjunto que no depende de sí mismo.
Bien enrevesado será todo cuando se jueguen estos pleitos a finales de noviembre, y seguramente todos saldrán con sus mejores cartas, porque aunque estén clasificados, los éxitos valen para la segunda vuelta.