jueves, 19 de noviembre de 2015

Premier



Por Lemay Padrón Oliveros

Afectado por la ausencia a última hora de México, el Premier 12 ha nacido enfermo. Si no bastara el hecho de que no contará con los mejores peloteros del mundo, ahora tampoco puede presumir de tener a los mejores equipos del ranking mundial, lo que fue su premisa.
Con las Grandes Ligas mirando el torneo por encima del hombro es muy difícil que la calidad sea lo fundamental. Si no han logrado que el ciento por ciento de los mejores peloteros del planeta acudan a los Clásicos Mundiales, sería pedir mucho que el Premier contara con un gran caché.
Solamente los equipos de Asia, sin sus talentos de la MLB, han presentado nóminas poderosas, con varios jugadores que han brillado en sus Ligas domésticas. Holanda también cuenta con gran parte de sus mejores armas, pero salvo a Cuba, no le inspiran temor a más nadie.
En el caso nuestro, se armó un equipo balanceado, con casi todo lo que más brilla en estos momentos, a pesar de algunas ausencias y la presencia de brazos no del todo confiables en la nómina.
Pudiera pensarse que todo está sobre la mesa para regresar a una final, pero la tendencia a la baja de la Serie Nacional malacostumbra a los peloteros cubanos, y se ven en aprietos, sobre todo cuando deben enfrentar a serpentineros supersónicos, como se demostró en el primer duelo amistoso con Surcorea.
Este jueves se logró la victoria, pero en un torneo corto no hay chance para el día siguiente, los juegos son de vida o muerte y si los ajustes no se realizan en el momento oportuno, dices adiós antes de tiempo.
Lo mejor que pudiera sucederle a este Premier 12, es que a la final llegara Japón contra Cuba o alguna de las otras dos nóminas asiáticas, porque un fracaso nipón se me antoja lápida demasiado pesada para la Federación Internacional de la disciplina, que ha debido “virarse” hacia la tierra del Sol Naciente al ser ignorada por la MLB. De naufragar de manera inesperada la nave de los samuráis, es muy probable que el Premier 12 quede apenas como una anécdota.
Aquí queremos que gane Cuba, pero deberíamos también enviar buenas vibras a Japón, para que este torneo se establezca y no haya que esperar un cuatrienio para ver buen béisbol de selecciones.